Trans-
Escalada




Encuentros Entre Fases


Un evento organizado por lxs alumnxs
del Máster en Comunicación Arquitectónica (MaCA)
de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (UPM)
coordinado por Atxu Amann y Antonio García.
Tutorxs: Manuel Pascual,
Alberto Nanclares,
                Natassa Lekou y
Carol Pierina 




Descripción, Micro-Encuentro 3

Políticas de la virtualidad


Fecha + Hora: 22 de Mayo 2020,
                          18h (GMT+2)

Plataforma: Zoom (upmsala47), Hubs by Mozilla (el espacio virtual del evento sigue abierto)

El video del evento está disponible aquí.

Curadorxs:
Alexis Nando, Tatiana Poggi,  Kiko Fuentes-Lojo, Mario Aguilar, Marta Sicre

Invitadxs:
Lucia Tahan, Laura Tabarés, Elena Castro Córdoba, Blanca Martínez, Paula Jiménez, Lara Bañares


Haz click aquí para contarnos tu opinion sobre las “Políticas de la Virtualidad”.
Un lugar existe en cuanto que genera geometría y espacio, y a su vez, es derivado de una práctica, de un cruzamiento de movilidades; por tanto, plantea Michel de Certeau, el espacio es un lugar practicado, planteando una distinción entre espacios y lugares. La cuarentena nos ha impedido habitar lugares del mundo real, pero la tecnología nos permite, en esta red infinita de conexión, apropiarnos de lugares que se pueden cambiar en segundos, en arquitecturas y geografías imposibles de existir en la realidad que conocemos. Las fronteras no existen, las leyes físicas se transgreden, y los cuerpos se mediatizan. ¿Y cómo habitamos esos lugares virtuales?

En menos de ocho semanas hemos adoptado una nueva forma de entender el  habitar, esta situación se ha convertido en un laboratorio social, antropológico, geográfico, urbanístico, sociológico y económico en una situación que nada tiene que ver con lo vivido por los humanos que habitamos en el S XXI. Un tiempo en el que más de la mitad de la población mundial ha cambiado el espacio físico por el espacio virtual generando la proliferación de miles de nuevos lugares habitables digitalmente que no atienden a los marcos que conocíamos. El interés que genera la existencia de estos espacios no reside únicamente en su aspecto formal, que permite la construcción de nuevas naturalezas alejadas de cualquier lógica físico-temporal, sino en las interconexiones que crean lazos, vínculos, información recibida y dada que son la base de pautas de comportamiento y de diferentes estructuras que conforman la sociedad actual y futura.

Construcción del espacio virtual
Podemos habitar esas virtualidades colectivamente, añadiendoles elementos temporales y sociales, apropiándonos de ellas. ¿Cómo funcionan las prácticas sociales de las cuales deriva el espacio? ¿Estos entornos pueden fomentar o reducir la participación e interacción entre las personas, como ocurre con las ciudades? ¿Son espacios? ¿Cómo nos movemos en ellos? ¿Tenemos libertad plena de movimiento, como en el mundo urbano?

Construcción del yo virtual
El concepto de Charles H. Cooley del Yo Espejo, afirma que el yo de una persona crece a partir de las interacciones sociales que el individuo ejerce con los que le rodean. De modo que la visión de nosotrxs mismxs deriva de la contemplación de las cualidades personales y de las impresiones de cómo los otros nos perciben. En realidad, la forma en que nos vemos no proviene de lo que realmente somos, sino más bien de cómo creemos que los demás nos ven. La gente forma su auto-concepto basándose en su comprensión de cómo los otros le perciben. Nuestra propia imagen, por tanto, es fruto de nuestras propias reflexiones a las evaluaciones de los que nos rodean.

Según este argumento, en un entorno virtual, ¿recrearán las participantes,  su avatar según lo que las demás consideren apropiado? O, por el contrario, al no tener una presencia física ni asociada a su Yo en la vida real, ¿la gente se desinhibirá y no se dejará llevar por cómo los demás les ven?

“Entendemos por avatar aquella imagen que nos representa en el mundo virtual, con la que nos identificamos. El término avatar significa “el que desciende”, y para el hinduismo es la encarnación terrestre de un dios. En castellano, además significa <fase, cambio o visicitud> y también reencarnación. La palabra avatar conlleva una historia fundada en lo sagrado, donde se produce una transustanciación, un cambio de materia que no hace sino reforzar su carácter simbólico, su cruce de un límite.” Escribe Remediso Zafra en Un cuarto propio conectado. Remedios cuenta cómo en su primera toma de contacto con Second Life, el introducirse con intención de observar, eliminando así el cuidado de la vestimenta, y queriendo ser invisible mediante el atuendo estándar que ofrece la plataforma; hizo de ella un sujeto en el punto de mira, igual a todos aquellos recién llegados, recibiendo esta misma etiqueta. En el mundo virtual, la vestimenta se cambia con la misma facilidad y con las mismas connotaciones que pelo, piel, fisionomía... cualquier personaje puede elevarse en el aire y cambiar su apariencia haciendo vestido y cuerpo la parte de un todo en el mundo virtual.

Acontecimientos, afectos y conflictos en el mundo virtual
¿Alguna vez has sufrido ciber-bullying?¿Te has encontrado con situaciones extrañas en la red, en un videojuego o en un espacio virtual determinado? ¿Te comportas de manera diferente si en el espacio virtual eres un avatar antropomórfico o si el resto de agentes están viendo tu cara real a través de tu cámara? ¿Se pueden seguir realizando las prácticas sociales de las cuales derivan el espacio? ¿Estos entornos fomentan o reducen la participación e interacción entre las personas, como ocurre con las ciudades? Nuestros comportamientos digitales, nuestra forma de actuar, de movernos, de hablar, de participar o no, de convertirnos en un ente que se aleja física y emocionalmente de la persona que aparentamos ser en la realidad o no, marcan estrechamente las relaciones que se dan en la virtualidad. La visión de nosotras mismas en el mundo físico deriva de la contemplación de las cualidades personales y de las impresiones de cómo los otros nos perciben. En realidad, la forma en que nos vemos no proviene de lo que realmente somos, sino más bien de cómo creemos que los demás nos ven.

Os proponemos reunirnos en la red. Contaremos con la colaboración de seis invitadas excepcionales  expertas en las tres cuestiones a debatir: la construcción del espacio virtual, la construcción del yo virtual y por último, los acontecimientos, cuidados y conflictos que en ellos se generan. Utilizando una plataforma a modo de videojuego, que permite la libre interacción de los usuarios en esas nuevas naturalezas, interactuaremos con otras usuarias, generando un debate entre avatares. De esta manera produciremos una etnografía que mostrará las relaciones, conversaciones y residuos producidos entre lxs asistentes a este evento virtual.


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